Crean contenido educativo y lo suben a internet. Ellos están cambiando nuestra forma de aprender.



Ocurrió un día cualquiera. Julio Alberto Ríos tomó una cámara de 4 megapíxeles y, en su propia casa, frente a un pequeño pizarrón blanco, grabó una clase de matemáticas para sus alumnos. En ella explicaba un ejercicio de simplificación de fracciones algebraicas. Sin saber mucho sobre edición de video, este profesor de Cali, Colombia, subió su primer contenido con duración de 2:30 minutos a un canal de YouTube que bautizó como “Julioprofe”.



Ríos nunca se imaginó que ese video iniciaría uno de los canales educativos más populares en la plataforma. “El objetivo inicial era poder brindar a mis estudiantes del colegio y la universidad un material extra para que pudieran verlo en casa con tranquilidad, sobre todo si habían faltado a clase. Ahí empezó todo”, comparte el ingeniero civil.

La intuición de “Julioprofe” no estaba equivocada. El contenido en video es más que entretenimiento. En YouTube, por ejemplo, de las más de 1,000 millones de horas de video que consumen los 1,900 millones de usuarios cada día en el mundo, 500 millones son las que invierten en videos relacionados con el aprendizaje. Este contenido es atractivo: un millón de videos de aprendizaje se comparten todos los días.

Estos videos van más allá del ámbito profesional, pues permiten que los usuarios aprendan a coser ropa, preparar un platillo, tocar un instrumento musical e, incluso, resolver una ecuación matemática o saber cómo armar una computadora. Hoy, esta tendencia de creadores de contenido educativo, conocidos como edutubers, y los canales dedicados a compartir conocimiento van en aumento. Se trata de un recurso práctico y accesible para adquirir o mejorar habilidades para el desarrollo tanto personal como profesional.

¿Cuánto gana un edutuber?



De acuerdo con los tabuladores de salarios de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de 2018, un docente de secundaria pública gana, en promedio, 418.40 pesos. El ingreso total depende de las horas trabajadas. Un estudio realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) coloca a México en la posición 10 –de 36– entre los países que menos remunera a los profesores, al percibir un promedio de 19,893 dólares anuales al inicio de su carrera y 31,686 dólares tras 15 años de experiencia en educación primaria.




YouTube permite monetizar el contenido a los usuarios que cuentan con un canal y alcanzan 4,000 horas de visualización y 1,000 suscriptores. Si la comunidad y las visualizaciones crecen, el monto aumenta.

“Los ingresos van subiendo conforme a tu trabajo, los videos que creas y la comunidad. Hay gente que gana menos o más dinero que yo. En mi caso, los ingresos que recibo de ambas partes (trabajos) están casi a la par. En un futuro, seguramente el monto del ingreso de YouTube subirá, sin embargo, mi sueldo de subdirector se quedará así” comparte Luis Daniel Carreón Baylon, docente de Ciudad Juárez, Chihuahua, quien encontró en YouTube la oportunidad de ofrecer clases de matemáticas, materia que ha impartido desde hace 11 años.

Su canal “Daniel Carreón” cuenta con más de 850,000 suscriptores y más de 71,400,000 visualizaciones.

De científicos a edutubers



Lucía Rodríguez y Gabriel Valerio, profesores investigadores del Tec de Monterrey, encontraron en el formato de video una atractiva manera de acercar su trabajo tanto a la comunidad académica y científica como al público general. Fue así que, con ayuda de Noemí Sanabria, especialista en producción audiovisual y contenidos digitales, y Rubén Valencia, especialista en user experience y desarrollo de software, crearon PhD Talks: una plataforma web en la que los investigadores se convierten en edutubers al difundir, de manera explicativa, en videos cortos, trabajos publicados en revistas especializadas, libros o tesis.

Los creadores que participan sólo deben grabarse en espacios con buena luz y poco ruido. Al terminar el video, el sistema se encarga de incluirle las cortinillas de PhD Talks e insertarlo en la página de la organización y en su canal de YouTube. Finalmente, el equipo realiza una curaduría para verificar la calidad de la imagen, del sonido, del tema, de la explicación y corroborar su fuente.



ILUSTRACIÓN 3D: FRANCISCO CORTÉS/FISCORTES STUDIO

DISEÑO WEB Y ANIMACIÓN: PAMELA JARQUIN / EVELYN AC