FACEBOOK, MESSENGER Y OTRAS APPS NOS CONECTAN, PERO VIVIMOS ATRAPADOS EN SUS EFECTOS


“NO HAY UN RESPETO POR EL OTRO”

La doctora Eva González Hernández estudia las redes sociales para saber cómo se genera comunicación entre los usuarios y las marcas, principalmente, en la política; es decir, en cómo la gente ha interactuado con candidatos de diferentes países – México y España, primordialmente– y cómo el humor permite que la información se pueda viralizar más. Es directora de la Cátedra de Investigación y Mercadotecnia para Mercados Emergentes, adscrita a la Escuela de Negocios y Humanidades, del Tecnológico de Monterrey, Campus Guadalajara.

¿Qué tanto ha influido el meme en la evolución de las redes sociales?
Nosotros estudiamos desde 2014 estos temas. A lo que llegamos es que el meme representa un cambio en la conversación. Antes hablábamos de que las personas casi no sabían usar las redes sociales para interactuar con las marcas y con los políticos, pero el meme ha liberado eso, porque permite, hasta cierto punto, a la gente, traspasar lo que el texto escrito no. Algo que no me puedo atrever a contar con palabras, lo puedo contar con una imagen. Te permite ser más transgresor.

Funciona como pegamento social, ¿no?
El meme se construye a través de un background. En ese meme pongo cosas que coinciden con mi generación. Eso me sirve para seleccionar. La gente le da like porque entiende el chiste. Y detrás del chiste hay una historia que se conecta con la cultura popular. Nosotros lo llamamos contenido cultural porque tiene una conexión directa con las personas y permite tocar temas más trasgresores.

¿Qué importancia tienen las redes sociales para las sociedades actuales?
Las redes llegaron para quedarse. Las más importantes son Facebook, Twitter e Instagram, dependiendo del uso. No para todas las marcas son las mismas redes. Facebook y Twitter funcionan para lo político pero Instagram no, ésta funciona mejor para las marcas de moda. Estas plataformas no son más que un espacio donde nos comunicamos. La forma, la manera y los recursos que usamos para hacerlo están evolucionando. La gente se va alfabetizando, educando en la manera de usar las redes, y va evolucionando en lo sofisticado del uso de estas redes. Creo que más que apostar por un cambio de redes, apuesto por un cambio de lenguaje. Ahora nos vamos más hacia los videos. Va a ser lo próximo que veamos. Y lo que venga detrás no puedo ni imaginarlo.

Paradójicamente, hay quienes dicen que las redes están creando sociedades menos sociales, antisociales, ¿qué opina?
Algo que preocupa es cómo todo mundo se ha incorporado de manera fácil a las redes sociales. El lenguaje se usa mucho para insultar, criticar... Hay poco respeto. Si algo preocupa no es tanto que la gente se vuelva antisocial o cambie la manera de interactuar. Creo que va a seguir conviviendo. Más bien es la pérdida de modales. No hay educación. Para mí hay una pérdida de la moral o una moral muy baja, y una libertad que no diría que es libertad de expresión. Al final, no hay un respeto por el otro y se llega al insulto personal sin fundamento.

¿Cree que se podría plantear un protocolo?
Yo creo que sí. Si educamos a los niños a escribir y a leer, ¿por qué no los educamos en el uso de las redes sociales? Como parte de la escuela, una educación básica. Las redes sociales son un lenguaje social, hay que educar a los niños para usar ese lenguaje social. No lo digo en términos de coartar libertad de expresión. Es educar para expresarse. Igual que tenemos faltas de ortografía. O igual que tenemos faltas de redacción. O igual que hay un protocolo para mandar una carta, un mail o hablar en público. El problema es que, como han surgido desde lo popular, no ha habido una formalización de la educación y ahora lo estamos pagando. Todavía estamos a tiempo. Hay generaciones que nacieron con redes sociales.

¿Podríamos ver, en algún momento, una Real Academia de las Redes Sociales?
No sé si lleguemos a esos niveles, pero sí una asignatura, ¿no? Igual que tenemos Redacción o Literatura o Lenguaje. ¿Por qué no tenemos una de ese tipo? También nos hace falta más investigación, y tenemos que ser más rigurosos y ayudar a formalizar este fenómeno social.


LA CULPA ES DE LA DOPAMINA

El sonido de una notificación de un email o un mensaje, o que algo ha pasado en la red social, produce una activación de la producción de dopamina, neurotransmisor del placer que se estimula ante la perspectiva de obtener una gratificación en forma de like o comentario. “Hemos desarrollado una respuesta condicional automática. Está tan condicionada que, aunque no exista dicho aviso, revisamos el móvil por curiosidad para ver qué novedades hay”, señala la doctora Dominica Díez Marcet, responsable de la Unidad de Juego Patológico y otras Adicciones no Tóxicas de la División de Salud Mental de la Fundación Althaia, en España. “Además, se trata de un refuerzo intermitente e imprevisible, igual que en las máquinas tragamonedas: a veces, llega el premio, y otras, no. Eso es lo que crea más adicción y nos hace secretar más dopamina, en la fase inicial de anticipación”, explica.

CÓMO LIBRAR LOS EFECTOS NEGATIVOS DE LAS REDES SOCIALES